Encuentro de la Virgen y el Niño
de la Bola en la mañana de Pascua de resurrección. La
Virgen de desprende de su manto negro y de sus manos
alza el vuelo una paloma, símbolo de la resurrección de
su Hijo. Las calles, cubiertas por el hielo, impidieron
la tradicional procesión hasta la entrada del pueblo.